¿Por qué? Os explico.
Varanassi es conocida como la ciudad donde la gente va a morir.
Una ciudad llena de muerte, pensaba yo, debe ser bastante lúgubre, oscura y triste. Pero Varanassi, tal y como yo la he vivido está llena de luz. Y, sin duda, de intensidad.
Impresiona, sí. El Ganges tiene una fuerza a intensidad muy especiales. Y los rituales que se celebran en sus orillas y aguas nunca te dejarán indiferente.
Como sabéis, el Ganges es un río sagrado. Según las epopeyas indias, el Ganges nació de Vishnu, uno de los tres dioses principales. La historia relata que una día estaba Shiva cantando y Vishnu le escuchó. Tan maravillosa era la melodía que comenzó a derretirse y Shiva, al verlo, decidió recogerlo en un frasco de cristal. Acto seguido, vertió el contenido del frasco sobre la tierra y donde cayó, nació el Ganges.
A lo largo del Ganges, dentro de la ciudad de Varanassi, se extienden 80 Ghats, que son las explanadas que dan acceso al río. Cada uno con un nombre diferente. Allí, cada mañana, los lugareños y peregrinos se acercan a purificarse y a rezar. Porque a pesar de que el agua del Ganges contiene más de 1 millón y medio de partículas peligrosas para la salud más que cualquier agua potable -un 95% procedente de aguas fecales y residuales- para los indios su agua es una agua sagrada y lavarse en ella significa purificarse. Y rezar al Ganges es un ritual que se celebra de manera más íntima antes de comenzar el día en sus orillas y en las ceremonias públicas celebradas por los brahamanes (casta superior, que se supone nacida de la cabeza del dios creador: Brahma) al atardecer en dos de los Ghats principales. Esto sucede cada día.
En Varanassi la puja o ceremonia de alabanza al Ganges es muy espectacular. Varios Brahamanes mezclan incienso, fuego y ofrendas al Ganges acompañados de la música devocional dedicada al río sagrado. No se sabe muy bien si esta ceremonia está más bien orientada a satisfacer las expectativas de turistas y peregrinos o es parte de la cultura y los rituales originarios de la ciudad. Sea como sea, merece la pena verla, aunque sea tan sólo una vez.
En todas las ciudades sagradas -bañadas por el Ganges- se celebran 1 ó 2 pujas al día. Desde mi punto de vista, la que más me ha gustado en India es la de Haridwar, a 20km de Rishikesh. La ciudad en sí no vale nada y sus habitantes son todos unos timadores profesionales. Así que si vais, lo mejor es hacer noche allí para ver la puja del atardecer y la del amanecer, pero nada más.
Siguiendo con Varanassi, por otra parte están los Ghats crematorios. En ellos, en público, se incineran los cuerpos de los difuntos a casi cualquier hora del día. Cuando más impresiona es por la noche, cuando las luces principales de la ciudad desaparecen y dejan paso al fuego de las hogueras.
Durante el día, se pueden ver pasar grupos de hombres con camillas hechas con bambú por la ciudad: los porteadores que, a ritmo militar, trasladan los cuerpos de los difuntos, tapador por telas de vivos colores, a uno de los dos Ghats crematorios.
Manikarnika es el más grande. Nada más acercarte al Ghat, lo primero que ves es una pila de troncos de madera de más de 3 metros apilada contra una pared. Esos troncos proceden de diferentes maderas, de mayor y menor calidad, es decir, que quemarán el cuerpo más rápido y mejor o no. Y, por lo tanto, su precio será más alto o menos. La cremación es el paso de la impureza a la pureza, y si este proceso se hace en Varanassi, habiendo sido previamente sumergido en el Ganges, significa que se romperán los ciclos de reencarnación y pasarás directamente al paraíso.
Este es el mayor deseo de los indios.
Pero es cierto que en India también se pueden ver tumbas. Porque al ser un país tan grande, no todos pueden venir a Varanassi a ser incinerados, o simplemente a esperar la muerte. Así que son enterrados en sus lugares de origen en tumbas de vivos colores: amarillo, azul...
India es un lugar muy especial en el mundo. Y Varanassi lo es dentro de India. Si vas, no te asustes. Observa con respeto, estás viendo las tradiciones más ascentrales en su estado más puro. La muerte, vivida desde la luz, desde la purificación y limpieza. Y desde la practicidad en muchos casos.
Morir en Varanassi es una bendición.
Hombre santo sentado en el chiringuito donde bedice a sus fieles. A la orilla del Ganges. |
Ghats en Varanassi |
Brahamanes en la puja (ceremonia) vespertina en el Ganges |
Manikarnika Ghat. Es el ghat crematorio principal. |